900 264 314
Seleccionar página
En un mundo donde prima lo joven y lo atlético, ¿dónde encaja la muerte?
TÉCNICO EN TANATOESTÉTICA Y TANATOPRAXIA CON ESPECIALIDAD EN DUELO | ESSAE FORMACIÓN

En un mundo donde prima lo joven y lo atlético, ¿dónde encaja la muerte?

Artículo de opinión del profesor de Tanatoestética y Tanatopraxia de Essae Formación, Manuel Martín

Tratándose de uno de los oficios más antiguos del mundo, símbolo, y único vestigio de  civilizaciones incipientes; la primera y única huella que dejaron en la historia fue a través de unas piedras grabadas sobre algunos huesos.

Desde entonces, la tanatopraxia ha dado muchas vueltas, algunas veces impulsada por convicciones o guerras, y otras veces oculta y detraída, no solamente por las mismas ilusiones que laurearon su fama. Pero siempre en terreno controvertido, y siempre respondiendo a un amplio catálogo de necesidades.

Actualmente en España, -con algunos miles de años de prórroga- hemos logrado reconocer la profesión de tanatopractor. Hace poco menos de una década, las practicas sanitarias sobre cadáveres se han estado realizando principalmente a través de los médicos (los del cuerpo), que han llevado a cabo conservaciones transitorias y embalsamamientos, con la finalidad de que el difunto se pudiera desplazar de un lugar a otro cumpliendo el reglamento; asegurándose de que el óbito no representara un riesgo para la salud pública, pero con frecuencia obviando el aspecto estético, el presentar a la persona fallecida tal y como era en vida, de modo que familiares y allegados pudieran dar el último adiós de forma digna, guardar un buen recuerdo de él, mitigar su dolor robando a la evolución biológica unas pocas horas, y preparar así la mente para lo innegable. Sobre todo en aquellos casos en los que el deceso sobrevino sin anuncio, es decir, cumpliendo en exclusiva la voluntad del difunto y devolviendo, por lo general, sus huesos al lugar en el que nacieron, y allí donde descansan los de sus antepasados.

La tanatopraxia presenta a la persona fallecida tal y como era en vida para que los familiares y allegados den su último adiós de forma digna

A paso lento pero firme, la muerte también se va abriendo camino; vamos avanzando en nuestras competencias, vamos obteniendo cada día más reconocimiento en territorio español, en el cual el reglamento de policía sanitaria mortuoria está derivado a las autonomías. Con idea de convertir poco a poco nuestra profesión en una práctica habitual y demandada, como ocurre con nuestros vecinos europeos, o no tan colindantes gringos, basándonos siempre en la necesidad de poder despedir al fallecido mediante confrontación directa, con la esperanza de llevar a cabo el inevitable proceso de duelo de forma sana, como nos indican que se debe hacer los médicos (los del alma).

En un momento de la historia en el que prima lo joven, lo nuevo, y lo atlético, no hay lugar en este marco para lo viejo o lo enfermo, cuesta hacerse una idea de donde “encaja” la muerte, algo tan natural como la vida misma. Se trata de una profesión vocacional en la que el técnico realiza las labores que solemos hacer todos los días, pero cuando ya no podemos hacerlo más. Costumbres y hábitos que nos convierten en nosotros mismos simplemente por el mero hecho de realizarlas a diario, hacen referencia a tareas tan banales como asearse, vestirse, maquillarse o simplemente mantener la boca cerrada o ahuyentar un insecto. En cambio la tarea se complica en el momento en que por capricho del ritmo de vida, la labor comienza recomponiendo el cuerpo tal y como era antes de que ese mismo día hiciéramos nuestro ultimo viaje…

Se trata de una profesión vocacional en la que el técnico realiza las labores que solemos hacer todos los días, pero cuando ya no podemos hacerlo más

Con frecuencia deseducando a las nuevas generaciones no permitiendo el acceso a las unidades de cuidados paliativos, ¿es lógica nuestra postura permitiendo la brecha que se abre entre la información que reciben a través de las pantallas, y las que perciben a través del tratamiento de sus muertos? ¿Es cabal un prejuicio tan grande hacia una certeza tan innata en los seres humanos; en los mortales?

Manuel Martín

Profesor de Tanatoestética y Tanatopraxia de Essae Formación Madrid
Fundador de la empresa Unión Funeral

Doce años de experiencia en el sector funerario

ARTÍCULOS RELACIONADOS

El duelo en «Tiempos de Covid»

El duelo en «Tiempos de Covid»

¿Es la muerte un Tabú? Este 2020, la pandemia nos ha sensibilizado respecto a la muerte. Anuncios como el de Campofrío nos presenta a la muerte como un recordatorio para disfrutar de la vida.  La muerte es algo que no podemos obviar. La situación actual ha conseguido...

El duelo en «Tiempos de Covid»

El duelo en «Tiempos de Covid»

¿Es la muerte un Tabú? Este 2020, la pandemia nos ha sensibilizado respecto a la muerte. Anuncios como el de Campofrío nos presenta a la muerte como un recordatorio para disfrutar de la vida.  La muerte es algo que no podemos obviar. La situación actual ha conseguido...

CURSOS RELACIONADOS

TÉCNICO EN TANATOESTÉTICA Y TANATOPRAXIA 

 

 

TÉCNICO EN TANATOESTÉTICA Y TANATOPRAXIA CON ESPECIALIDAD EN DUELO

 

TÉCNICO EN TANATOESTÉTICA Y TANATOPRAXIA CON ESPECIALIDAD EN RECONSTRUCCIÓN AVANZADA

MASTER EN TÉCNICAS FUNERARIAS

 

 


ARTÍCULOS DE INTERÉS

Microblading: La estrella de todas las miradas

En artículos anteriores, la medicina estética ha dejado de ser un tabú. Han sido muchas las técnicas y tratamientos que han colaborado en ello. En los últimos años, el microblading ha roto todas las barreras. Si hay una técnica buscada y demandada dentro de los...

leer más

El duelo en «Tiempos de Covid»

¿Es la muerte un Tabú? Este 2020, la pandemia nos ha sensibilizado respecto a la muerte. Anuncios como el de Campofrío nos presenta a la muerte como un recordatorio para disfrutar de la vida.  La muerte es algo que no podemos obviar. La situación actual ha conseguido...

leer más

CURSOS RELACIONADOS