La moda como fenómeno social - ESSAE Formación
ESSAE
Logo Ministerio de Empleo y Seguridad Social
Emagister Cum Laude

¿Necesitas más información?

telefono900 264 314
UPSA

El fenómeno social de la moda

Hace varios siglos que la vestimenta dejó de ser una mera manera de proteger y cubrir nuestro cuerpo para pasar a ser una forma de diferenciarnos en base al estatus o jerarquía social, algo que ocurrió conforme fue aumentando el nivel de vida de la población.

Si nos remontamos a las primeras formas de organización social, como puede ser la sociedad del antiguo Egipto, ya podemos apreciar un código no escrito de vestimenta  que contaba la historia de cada uno de sus integrantes y sus relaciones de poder en dicha sociedad. La indumentaria marcaba el estatus social, la riqueza, el oficio, la religión, la edad, el género y hasta el estado civil.

La moda como fenómeno social

La Moda en las Clases Sociales

Existen dos teorías diferentes referentes a la manera en que comenzó la propagación de las modas, tal y como hoy entendemos el concepto. Una de ellas es la teoría de la imitación, según la cual, las innovaciones en moda iban dirigidas fundamentalmente a las clases sociales más altas y las clases bajas simplemente se limitaban a imitarles.

Sin embargo, como resultado de la evolución de la sociedad y el aumento de la clase media, surge otra teoría que mantiene que las innovaciones en la vestimenta y complementos se dirigían fundamentalmente a este estrato social medio, encargado de difundir dichas innovaciones, sin pretenderlo, tanto a las clases sociales más altas como a las más bajas.

Como vemos, con el paso del tiempo la moda se iba desvinculando de las clases más altas y pasaba a manifestarse en todas y cada unas de las capas sociales.

La moda, poco a poco, fue convirtiéndose en un mecanismo de coordinación e integración social.

No obstante, el verdadero boom de la democratización de la moda se produce hace apenas unas decenas de años con el nacimiento de los grandes almacenes, así como de la producción en masa y la distribución que conlleva su existencia. Este cambio da pie a lo que hoy día  conocemos como sociedad de consumo.

 

La Sociedad de Consumo y la Moda

Si observamos la moda desde el punto de vista económico, la entendemos no sólo como un medio de expresión sino como un negocio con gran peso en la economía mundial. De hecho, cada vez hay más cursos de diseño de moda disponibles para el público.

En este punto podemos observar el gran impacto de la publicidad sobre nuestra forma de consumir, que a través de los distintos medios de comunicación, genera una presión que repercute en nuestros hábitos de consumo, creando en la población un sentimiento de  insatisfacción casi constante.

La moda es una de las expresiones culturales que más rápido cambia, en parte, como comentamos, por la relevancia que tiene en la economía. En palabras sencillas, a la industria de la moda le interesa generar en nosotros una continua necesidad de hacernos con las últimas novedades en moda.

La incesante aparición de nuevas tendencias de moda, ha provocado que la vida de las prendas y complementos sea cada vez más efímera. Tengamos en cuenta que el desembolso que actualmente supone hacernos con el último grito en moda, es mucho menor de lo que lo era hace años, por lo que como consumidores, cada vez nos es más sencillo olvidarnos de esas prendas “pasadas de moda” y hacernos con aquello que es considerado la tendencia del momento.

Por otra parte, no solo la moda y su industria influyen en la sociedad, sino que la sociedad contribuye a los cambios que acontecen en el mundo de la moda.

Uno de los rasgos contradictorios del fenómeno de la moda es, precisamente, que su industria se encarga de crear ciertas necesidades en la sociedad instaurando nuevas tendencias de manera continua, pero a su vez, la industria de la moda bebe de la sociedad, de su contexto social, cultural y psicológico,  y lo traduce en prendas y complementos que que crea, produce y le vende.

 

La Moda como forma de expresión

La moda es, en cierto modo, una forma de camuflaje social que tenemos los individuos mediante la aproximación estética de los unos con los otros. Gracias a nuestra indumentaria, logramos la aceptación y reforzamos el sentimiento de pertenencia social.

Sin embargo, aquí encontramos uno de los carácteres paradójicos de la moda al tener en cuenta dos necesidades contradictorias de las personas. Así, a pesar de que las personas pretenden la aceptación mediante el parecido a sus semejantes, las personas también buscan el individualismo y la singularidad a través, como si de un proceso diferenciador se tratase.

Como resultado de la necesidad de diferenciarnos en cierto modo del resto y como forma de expresión , aparecen precisamente las tribus urbanas.

Las tribus urbanas surgen ante la necesidad de ciertos grupos de expresar, mediante la moda, un alegato de oposición, reivindicación, ideología, e incluso en otras ocasiones, simplemente una serie de gustos afines.

Así nacieron tribus urbanas como los teddy boys en la Gran Bretaña de 1950, quienes enfrentaron la austeridad de la posguerra mediante una “falsa” opulencia, o los punk, tribu que aparece en el panorama de los 70 y que pretendía protestar ante la recesión causada por la crisis del petróleo de 1973 y sus consecuencias.

Los hippies fueron otra de las grandes tribus urbanas que decidió manifestar, mediante su atuendo, la disconformidad ante la situación de la época, tal y como lo hacían los punk, pero desde una perspectiva más pacifista y menos furiosa.

Otras tribus urbanas, como por ejemplo el glam rock, los rockers, los mods o los heavies, han surgido como consecuencia de un movimiento musical, sin un sentido de reivindicación social. Al igual que ocurre con la música, un gran número de estéticas han aflorado debido a la existencia de ciertos intereses en común, como los góticos, quienes comparten la atracción por lo sobrenatural, o las lolitas, que buscan inspirarse en la protagonista de la famosa novela de Vladimir Nabocov, tratando de de recrear su apariencia.

A pesar de que las tribus urbanas surgen como corrientes que pretenden distanciarse de la fuerza homogeneizante de la moda y celebrar su propia identidad, estas subculturas terminan convirtiéndose en objetivos a explotar por la industria de la moda, que encuentra en estos movimientos la inspiración de las tendencias venideras. Muestra de ello, por ejemplo, es la estampa del estilo punk en las colecciones de Vivienne Westwood o la presencia del goth en los diseños de Alexander McQueen.

Categorías

Últimos posts

BECAS y AYUDAS para tu curso profesional
¡Te damos toda la información!


900 264 314

Dínos quién eres
Déjanos un teléfono
¿Nos dejas tu email?
¿En qué provincia vives?
Acepta las condiciones
Whatsapp