¿Cómo ser celador en el hospital? - ESSAE Formación
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¿De qué se encarga un celador en el hospital?

La plantilla de un hospital no solo está formada por médicos y enfermeros. Además del personal sanitario, están otros profesionales que son indispensables para el correcto funcionamiento de un hospital o institución sanitaria.

Es el caso del celador que, aunque no siempre le tenemos en mente, su presencia en los hospitales es cada vez mayor. De hecho, todo aquel que ha pasado por un centro hospitalario ha recibido la atención de un celador en algún momento.

Debido a la necesidad de contar con celadores cualificados en las diferentes áreas de los centros sanitarios, existe una amplia oferta de plazas, tanto en el sector público como privado. Así que, si estás pensando en ser celador debes saber que esta es una profesión con muchas salidas.

 

¿Yo puedo ser celador?

La respuesta, en principio, es sencilla: ¡seguro que sí!

Como ya hemos adelantado, un celador no es personal sanitario, por tanto, si te gusta la idea de trabajar en un hospital y no tienes titulación universitaria de la rama sanitaria, este puede ser tu próximo trabajo.

De hecho, no es necesario tener un título educativo concreto para poder estudiar un curso de celador que te capacite para desarrollar este trabajo en un centro privado. Como ves, lo tienes bastante fácil.

No obstante, si lo que quieres es conseguir una plaza de celador en una institución pública y convertirte en funcionario, entonces tendrás que preparar unas oposiciones y esperar a que se convoquen las plazas (que suelen ofertarse con bastante frecuencia). En este caso, necesitas tener el título de ESO o equivalente y conviene que te formes con un curso de celador, además de preparar las oposiciones para lograr tus objetivos.

No son unas oposiciones complicadas, pero es necesario que te las prepares a conciencia y con tiempo, ya que tendrás mucha competencia. Resumiendo, los requisitos para presentarte a las oposiciones de celador son muy básicos y seguro que los cumples fácilmente.

 

¿De qué se encarga un celador?

Cuando pensamos en la figura del celador, a la mayoría se nos viene a la cabeza que es la persona encargada de trasladar a los enfermos y movilizar a los pacientes. Pero estas no son sus únicas tareas.

Dentro de las instituciones sanitarias, el celador puede trabajar en diferentes unidades hospitalarias como en rehabilitación, quirófano, urgencias, psiquiatría, farmacia, ambulancia, oficinas, lavandería, vigilancia o almacén, entre otras.

Si decides formarte en esta profesión, verás que los cursos de celador te van a capacitar para infinidad funciones que podrás desarrollar en los hospitales, clínicas, residencias de mayores y consultas privadas.

Así, el futuro celador se tiene que formar en higiene, técnicas de aseo del paciente, infecciones, limpieza de material e instrumental, esterilización, recogida y traslado de muestras biológicas, alimentación y nutrición, psiquiatría y salud mental, y un largo etcétera.

Lo ideal es que recibas una formación integral, que toques todos los palos y después te vayas especializando en aquello que más te guste y te interese.

 

¿Qué otras destrezas son necesarias para ser celador?

Trabajar en un hospital puede ser una experiencia estresante, pero también muy gratificante.

Por norma general, el personal de un centro sanitario debe ser organizado, tener capacidad para enfrentarse a situaciones críticas y también es muy importante saber trabajar en equipo. La colaboración de todos es esencial para lograr el máximo objetivo que es el bienestar de los pacientes.

Cuando hablamos de las profesiones relacionadas con la salud y sanidad, muchas veces estamos pensando en profesionales que tienen una gran vocación para dedicarse al cuidado de los demás, aunque lógicamente esto no siempre es así.

En el caso del celador, además de los requisitos básicos en su formación, conviene tener ciertas habilidades y actitudes. Por un lado, no tener ninguna limitación física que impida realizar las diferentes tareas, ya que algunas funciones requieren de fuerza y destreza.

Por otro, conviene que seas una persona con empatía, que te sepas poner en el lugar de los demás para poder ayudar a los pacientes y sus familiares que pueden estar atravesando momentos complicados.

Otras actitudes que conviene que tenga un futuro celador son la templanza, para no perder los nervios, y tener predisposición y vocación para ayudar y prestar apoyo a compañeros, personal sanitario, enfermos y familiares.

 

Prácticas profesionales, una opción obligatoria

Cursos de celadores hay muchos. En Internet encontrarás un amplio abanico para poder formarte en esta profesión.

Puedes elegir cursos presenciales o bien puedes recibir la formación online. Pero sea cual sea tu elección, comprueba que puedan asegurarte prácticas cercanas a tu lugar de residencia. Si los centros concertados para realizar las prácticas no están cerca, esto será una excusa para no terminar tu formación adecuadamente.

Realizar prácticas en esta profesión, más que una opción, deberían ser consideradas una obligación. Ten en cuenta que esta experiencia es fundamental para completar tu formación, poder capacitarte como profesional y que puedas enfrentarte a la realidad del día a día.

Practicar todo lo estudiado en un entorno auténtico con situaciones reales es el mejor de los aprendizajes que podrás llevar a cabo. Y puestos a pagar un dinero por un curso, ¿por qué no hacerlo en una academia que te asegure esta experiencia tan útil y necesaria?

Además, las prácticas pueden ser tu primer paso hacia el empleo de celador. No serías el único que, tras realizar el periodo de prácticas, le han ofrecido un contrato laboral para desempeñar las labores que estaba practicando.

Y no solo eso, la experiencia profesional es fundamental para mejorar tu currículum de cara a encontrar trabajo en un centro privado o para mejorar tus méritos si pretendes conseguir una plaza en una institución pública mediante un concurso-oposición.

Como habrás comprobado, tú puedes ser celador si así lo deseas. Lo importante es que te instruyas en esta profesión con los mejores expertos sanitarios. Elije una formación completa e integral que te permita trabajar en cualquiera de los ámbitos sanitarios. Y asegúrate también que se trata de un curso de celador con prácticas reales en centros profesionales. Recuerda que la práctica profesional será tu primer paso en una profesión que promete muchas salidas.

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