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Todo lo que debes saber sobre los fenómenos cadavéricos

Qué son, clasificación y tipos

Fenómenos cadavéricos

¿Qué son los fenómenos cadavéricos?

En cuanto se produce el fallecimiento de una persona, su cuerpo empieza a pasar por diferentes alteraciones que se conocen como fenómenos cadavéricos. Conocer estos procesos es imprescindible a la hora de poder conservar y preparar al fallecido para que se haga en las mejores condiciones posibles. Son reacciones que deben tenerse en cuenta a la hora de aplicar las pertinentes técnicas de tanatopraxia.

Tenemos diferentes teorías para definir y clasificar estos fenómenos cadavéricos . Entre las más importantes se encuentran: la clasificación de Borri de 1926, la clasificación de Franchini de 1985 o la de Bouchut. Pero sin duda, la más completa es la clasificación de Vargas Alvarado que estudiamos en el curso de tanatopraxia.

Clasificación de fenómenos cadavéricos

Este autor divide a los fenómenos cadavéricos en tempranos y tardíos. A continuación se expone un esquema de cada uno de ellos:

  • Fenómenos cadavéricos tempranos:
    • Acidificación tisular
    • Enfriamiento cadavérico (algor mortis)
    • Deshidratación cadavérica
    • Livideces o hipóstasis
    • Rigidez
    • Espasmo cadavérico
  • Fenómenos cadavéricos tardíos
    • Fenómenos cadavéricos destructores
      • Autolisis
      • Putrefacción
      • Antropofagia cadavérica
    • Fenómenos cadavéricos conservadores
      • Momificación
      • Adipocira
      • Corificación

Tipos de fenómenos cadavéricos

  • Acidificación tisular: este proceso se produce por el paro de las oxidaciones orgánicas y el acúmulo de los ácidos catabólicos. Es un signo de muerte segura ya que esto impide la revascularización tisular, es por ello que legalmente es importante para poder hacer un diagnóstico real de fallecimiento, o lo que se llama diagnóstico de muerte verdadera. El primer tejido que se ve afectado por este proceso es el tejido nervioso
  • Enfriamiento cadavérico, pérdida de temperatura o algor mortis: la temperatura normal del ser humano es entre 35-36ºC y necesita esta temperatura para poder realizar todos los procesos que me realizan en el cuerpo humano. Cuando una persona fallece la temperatura de su cuerpo comienza a descender. Aproximadamente la temperatura desciende 1ºC por hora en las primeras 12 horas y 5ºC en las siguientes horas hasta que la temperatura del fallecido se iguala con la del ambiente en el que se encuentre
  • Deshidratación cadavérica: es la pérdida de agua que se produce por evaporación. Los principales signos de este fenómeno se observan en los ojos, donde podemos observar tanto el signo de Sommer – Larcher (también llamado mancha esclerótica negra, que ocurre principalmente si el fallecido mantiene los ojos abiertos durante al menos 5 horas después del fallecimiento) y el signo de Stenon Louis (perdida de trasparencia en la córnea, este fenómeno aparece en todos los fallecidos independientemente de si permanecen o no con los ojos abiertos)
  • Rigidez cadavérica o rigor mortis: después del fallecimiento se produce una atonía generalizada del cuerpo para pasar después a una contracción muscular, provocando endurecimiento y retracción de la musculatura del fallecido. Esta rigidez suele comenzar a las 2-3 horas, suele completarse a las 10 – 15 horas y comienza a desaparecer a las 24 horas (momento donde el cadáver es mas rígido) hasta que desaparece totalmente a las 48 horas del fallecimiento.
  • Espasmo cadavérico o signo de Puppe o de Taylor: es una forma especial de rigidez que se da cuando se produce una muerte violenta, por ejemplo: heridas mortales por arma de fuego, electrocutados, hemorragias cerebrales masivas, convulsiones… Este tipo de rigidez es inmediata al fallecimiento y  solo se puede eliminar con cirugía.
  • Autolisis: es la destrucción de los tejidos que produce el propio organismo debido a las enzimas. Si la destrucción es tal que produce una zona necrosada total se dice que hay autolisis, sin embargo si la destrucción de los tejidos es solo parcial se denomina lesión.
  • Putrefacción cadavérica: este fenómeno es la descomposición de la materia orgánica debido a la acción de las bacterias en el cadáver. Suelen ser bacterias que tenemos ya en el organismo aunque también pueden ser bacterias exógenas que penetren en el cadáver a través de alguna herida. Esta putrefacción sigue un proceso que se puede dividir en cuatro fases según el tiempo que va pasando:
    • periodo cromático: fase colorativa, donde se produce un mancha verdosa en la zona del abdomen aproximadamente a las 24 horas del fallecimiento.
    • periodo enfisematoso: debido a la producción de los gases de las bacterias.
    • periodo colicuativo: aspecto acaramelado sobre todo de las partes blandas.
    • periodo reductivo o esqueletización o reducción esquelética.
  • Antropofagia cadavérica: o lo que es lo mismo, la destrucción por la acción de la fauna cadavérica. Los animales más comunes que producen este fenómeno son las moscas, que dejan sus huevos y a través de ellos se producen las larvas. Estas larvas producen una enzima, llamada enzima proteolítica que acelera el proceso de destrucción. También pueden favorecer este proceso otros animales como por ejemplo: las ratas que suelen beneficiarse de la cara y las manos, los perros que suelen comer las piernas y los peces que suelen alimentarse de los parpados, los labios o de las orejas.

Lara Hernanz Fernández

Diplomada Universitaria en Enfermería

Docente del área de enfermería y medicina estética de ESSAT