Cuando un enfermo se encuentra en fase terminal el objetivo de su atención no es la curación, sino el cuidado físico y psicológico para llevar lo mejor posible el tiempo que le quede. En este post te contamos que debe hacer el celador con pacientes terminales y fallecidos.

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Qué debe hacer el celador con pacientes terminales
Los cuidados paliativos requieren de trabajo en equipo por parte del personal médico y el celador es el encargado de proporcionar los cuidados de confort para el paciente terminal.
Por lo tanto, el celador con pacientes terminales debe poseer una formación de calidad para conocer cómo actuar en situaciones tan delicadas para el paciente y sus familiares. En ESSAE puedes formarte con grandes profesionales del sector en cualquiera de nuestros cursos de celador. Al finalizar, podrás hacer prácticas en algunos de los centros y hospitales con más prestigio nacional.
Criterios que definen la Fase Terminal
La sociedad española de cuidados paliativos define paciente terminal cuando se encuentra en una enfermedad avanzada, incurable y progresiva con falta de posibilidades razonables de respuestas al tratamiento específico, cuyo pronóstico de vida será inferior a seis meses. Criterios que definen esta fase:
- Presencia de enfermedad avanzada, progresiva e incurable.
- Supone un enorme impacto emocional en el paciente y familia derivado del dolor y del proceso de muerte.
- Minimiza o anula la posibilidad de respuesta al tratamiento, es específico para la patología base.
- Presencia de síntomas o problemas intensos, multifactoriales y cambiantes: incontinencia, anuria y retención, anorexia, enfermedades e infecciones en la boca, náuseas y vómitos, etc.
Actitud ante el paciente moribundo
Los celadores han de tener en cuenta no sólo la comunicación verbal, también la no verbal. El celador con pacientes terminales o que están moribundos tiene que ser correcto y paciente en todo momento con su actitud.
Deberá ser respetuoso, empático y colaborador en todo momento. Sus cuidados y actitud han de ser óptimos y cautelosos ante una situación tan delicada como la de un enfermo terminal.
Algunos de sus cometidos más frecuentes del celador con pacientes terminales y moribundos son los siguientes:
- Vigilar de manera constante al enfermo.
- Mantener al paciente siempre limpio y cómodo.
- Hacer constantes controles de la piel y constantes vitales.
- Acompañar al enfermo hasta su último aliento.
- Evitar que se sienta solo.
- Si se da el caso, ha de buscar sus posturas óptimas para evitar el dolor.
- Ha de mantener la ropa de cama limpia, seca y estirada.
- Suministrarle líquidos lenta y cuidadosamente.
- Buscar siempre el reposo y descanso del paciente.
- El resto de pacientes han de estar al margen de su situación.
- Darle toda la ayuda psicológica que precise, tanto como a él como a sus familiares.
Atención a la familia
La familia también sufre la situación del familiar enfermo y siempre se les debe tratar cordialmente y con gran respeto. Ante pacientes terminales, el celador no sólo debe atender al propio paciente, un celador también debe atender cualquier petición de la familia para ayudarles.
Actuación del celador en relación con los pacientes fallecidos
Cuando se produce la muerte, lo primero que debe de hacer un celador es ponerse en contacto con el médico para comunicárselo. Éste comprobará la situación, confirmará la muerte de ser así y rellenará el parte de defunción del fallecido.
Posteriormente, si se realiza una autopsia el celador colaborará en el traslado del cadáver al igual que durante la autopsia deberá auxiliar al personal facultativo en el manejo del cadáver. Siempre ha de estar dispuesto a ayudar en todo lo que el médico le indique antes, durante y después de la autopsia.







